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2009/04/06
Éxitos y fracasos sobre el tablero. Fernando Arrabal
alfanje
AFC-Ajedrez

Ha caído en mis manos este libro y su lectura me ha dejado una sensación agridulce. Encuentro en Internet muchos lugares donde se propone la venta del mismo, pero ninguna recensión, revisión o comentario así que puede que sean oportunas unas líneas, avanzando algo del contenido y dejando mi personal opinión. 

Éxitos y fracasos sobre el tablero es una versión al castellano del original francés Fêtes et défaites sur l'échiquier, título que implica una aliteración intraducible. El autor es, Fernando Arrabal, francés de adopción, español de nacimiento, un heterodoxo en toda regla y enfant terrible de la literatura. Hay numerosas fuentes para conocer más de su personalidad fascinante, de entre las cuales recomiendo este mítico vídeo.

La vinculación de Arrabal con el mundillo del ajedrez viene desde lejos. Firme partidario de Fischer y de Kamsky y perejil de todas las salsas: lo que hoy se llama una celebrity

El libro está estructurado en sesenta pinceladas a las que llamar capítulos sería excesivo. Cada una de las escenas viene conformada por un texto literario en el que se toca algún aspecto relativo al ajedrez. Puede ser de actualidad ajedrecística de la época, reflexión filosófica, mención a la literatura anterior. La longitud de cada una de ellas es breve y la temática, calidad y nivel de interés, variada. Tras cada texto se propone una partida en la que, a partir de una cierta posición el lector debe tratar de acertar las siguientes jugadas. Esto me recuerda a la sección "Usted juega" de Zenon Franco en la revista Jaque, con la diferencia de que no sólo se pregunta por posiciones críticas sino por todas las jugadas a partir de una posición dada. Hay un sistema de puntuación para medir el nivel de acierto. Tras la partida, un problema. Son de un género que no me agrada especialmente. Yo soy partidario de las posiciones prácticas y de los estudios de finales con pocas piezas. Posiciones improbables en las que se pide un mate en n jugadas, en un tablero cargado de piezas no son de mi agrado. 
 

FORMAS DE LEER EL LIBRO 

Al final, el libro está compuesto por tres tipos de elementos. Textos, partidas y diagramas. El lector puede escoger lo que considere más oportuno. Yo por mi parte he leído los textos y he visto las partidas. No me divierte el tipo de problemas que se plantean, ni siquiera intentar adivinar las jugadas de las partidas. Las he visto sin más, sin dedicarles demasiado tiempo. Tampoco me ha parecido una gran selección, aunque hay más de una joya. Esta posibilidad de elegir cómo leer el libro es sin duda interesante y lo convierte en un buen acompañante para el transporte público. 


TRADUCCIÓN Y CALIDAD 

En general, la calidad literaria de las traducciones de libros de ajedrez suele ser baja. Un gran libro de estrategia de John Watson, que algún día espero revisar, queda totalmente destrozado por la traducción de Morgado que a veces escribe lo contrario de lo que el gran maestro inglés quiere decir. Puede que Perfeccionamiento en el ajedrez, de Shereshevsky se lleve la palma. 

Se me ocurren varias razones para esto. Algunas son comunes a otros tipos de traducciones, pero en general diría que: 

-El ajedrecista es como el lector de Penthouse, va directo a la parte sustancial y no pone mucho interés en el texto.

-Los libros los traducen personas que no conocen la lengua de origen o de destino (esto pasa con todo tipo de libros).

-Además, en ajedrez puede ocurrir que no conozcan el propio juego, o el argot del mismo en las diversas lenguas. En general, considero que la traducción de Núria Casals Girons es bastante mala, y tampoco puedo felicitar a su revisor Josep Escaramís por su trabajo. Los errores son notables y no sé si se deben a la falta de presupuesto, de conocimientos o de interés, pero creo que el lector merece un respeto y la industria no se puede quejar de que no se venden libros si se pone en el mercado cualquier cosa.

Desde el título, en el cual ya la preposición me chirría en el oído, la traducción de "chevalier errant" por "caballero errante" (en lugar de "caballero andante"), falta de meticulosidad y de coherencia en los nombres de los jugadores (aparece tanto Youssoupov como Yusupov, Bariev y Bareev), nombres dejados a la manera francesa tanto para jugadores (Ivantchouk, Tchingorine) como para lugares (Leyde). O libros (Mes soixante meilleures parties) que deberían citarse en el idioma original o en el que se está escribiendo, ya que existe versión castellana. Frases absurdas como en la página 93 "Bogoljugov, ex seminarista y Russe" donde se da a entender que existe un jugador llamado Russe, cuando en realidad debería decir "Bogoljugov, ex seminarista y ruso" 

La falta de meticulosidad es importante, y puede ser grave. Por ejemplo el libro dice que el tratado de Lucena fue escrito en 1947 en lugar de en 1497. Por algún motivo llama Alderkes Pictor a Albertus Pictor (página 41). Hay otros errores que parecen cosa del corrector automático Word (Barba Streisand, pág 175).
 

LO QUE ME HA GUSTADO DEL LIBRO 

Es muy liviano, la parte literaria me la terminé casi sin darme cuenta. He aprendido alguna cosa, como que existe una hermosa imagen de la muerte jugando con el hombre en la iglesia de Täby (Suecia) que acaso haya inspirado su Séptimo Sello a Ingmar Bergman. 

-El nombre de la hembra de orangután que inspiró la apertura orangután o Sokolsky, 1.b4, era Suzanne [pág. 5] Hay quien llama a la secuencia de apertura 1.f3 2.Rf2 "Pánico" o "Chocolate". [pág 6]

-"4. ¿Qué quiso decir Borges?" en el que se trata Pierre Ménard, autor del Quijote [pág 18]

-"11. Oh muerte, vieja capitana" imagen de la muerte jugando con el hombre en la iglesia de Täby (Suecia).
 

LO QUE NO ME HA GUSTADO DEL LIBRO 

Aparte de la traducción, que creo que merecía un capítulo aparte. 
 

-Es un libro muy de principios de los años noventa e indudablemente ha perdido valor con el tiempo.

-Está hecho a medida de un publico francés.

Joël Lautier será un día campeón del mundo. Pero para que esté en igualdad de condiciones con sus rivales, necesitará una ayuda financiera. ¿Qué [sic] esperan los patrocinadores? 

-Otras veces parece hecho para un público que ni sabe ni así puede aprender cómo es el ajedrez.

     Capablanca consideraba que el ajedrez era tan sencillo que quería complicarlo [pág. 36] 

     [Yasunari Kawabata] era un fuerte jugador de ajedrez (en realidad,de shogi) [pág 51] 

     No olvidemos que Fischer sopesaba escrupulosamente las piezas de ajedrez antes de cada partida, por miedo de que un miligramo de más o de menos pudiera distraer su concentración. [pág. 162]
 

RESUMIENDO 

Para el lector no especializado en el ajedrez, la historia del ajedrez o el moderno mundo profesional del ajedrez, el libro puede resultar algo engañoso. El ajedrez en tanto que fenómeno arcano, puede despertar fantasías que poco tienen que ver con su realidad. Del mismo modo que cada vez que veo tres ideogramas chinos pienso que son un poema, y no la lista de la compra, el ajedrez suele engañar a quienes no lo conocen un poco de cerca. Y este libro ahonda en el hechizo. Puede leerse sin tomarse en serio. 

Aquel ajedrecista que quiera mejorar su juego, no va a encontrar demasiado en este libro. Por lo menos, nada que no pueda encontrar en otros mejores. Contiene una miscelánea de datos, anécdotas, reflexiones, casos y cosas en los que, siendo el ajedrez paradigma de racionalidad, estaría bien separar realidad de ficción e historia de leyenda. En cambio, como pasatiempo puede resultar interesante, en especial si uno es francés y lo puede encontrar en versión original, o si tiene nostalgia de cómo era el mundillo a principios de los años noventa. Sólo lo leería si ya hubiese leído cincuenta libros de ajedrez importantes primero.


Archivado en: libros

Comentarios: 3
IVAN - 31/05/2011 - 18:10:38h
Estoy de acuerdo en advertir a aquellos que comienzan con el estudio del ajedrez qué lecturas son recomendables o no. Con el tiempo, muchos libros de ajedrez quedan desfasados. De lo que hay que advertir aqui a los lectores es de que Arrabal, como aficionado serio al ajedrez plantea todos sus libros de forma artística y en este caso no totalmente rigurosa. Es un planteamiento que le falta a veces a los libros de ajedrez y es quizá lo que quería Arrabal, como lo hace en sus cuadros. En definitiva: sí, de acuerdo en que es un libro de ajedrez de ocio; y un libro de ajedrez de ocio que ocupa ese espacio de ocio que tiene también el ajedrez cuando ya no se estudia disciplinadamente. Y un planteamiento de libro que debe enseñar a otros libros a enlazar el ajedrez con otras artes . No conozco qué tipo de ambición tenia Arrabal cuando lo escribió pero es un libro que ocupa otro lugar, nada más. Otro libro, en el fondo, necesario en este mundo del ajedrez.
Jaime Martín - 07/04/2009 - 09:02:46h
Como no lo pones muy bien esperaré a la película.
Fer - 06/04/2009 - 23:32:42h
Me quedo sorprendido por un análisis tan exaustivo de la obra, tenemos un lujo de crítica, de gran valor, mi mas sincera felicitación por el artículo Alfanje. Nos has regalado un artículo precioso, gracias.

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